Si bien en todo aprendizaje hay algo de sufrimiento o angustia, en el del tango hay mucho más placer que en cualquier otro: escuchamos música, no corremos ningún riesgo de trauma físico, conocemos gente. Además, en la actualidad Buenos Aires tiene actualmente tantas academias, profesores, tantos lugares y estilos para aprender, que es una verdadera universidad abierta y espontánea. Tenemos algo para contarte al respecto. (hacé click en el título para seguir leyendo)...